Día 4. Nadie te ama como yo.
Decía el hermano Roger de Taizé: “Dios solo puede amar”.
Escribe una breve carta a Jesús, bien con las manos o bien con el pensamiento, contándole como te sentiste ayer durante la oración y que esperas de este tiempo orante.
Escucha la canción de Martín Valverde Nadie te ama como yo.
- https://www.youtube.com/watch?v=PtKKehayXjs
Cuánto he esperado este momento
Cuánto he esperado que estuvieras así
Cuánto he esperado que me hablaras
Cuánto he esperado que vinieras a mí
Yo sé bien lo que has vivido
Sé también, por qué has llorado
Yo sé bien lo que has sufrido
Pues de tu lado no me he ido
Pues nadie te ama como yo
Pues nadie te ama como yo
Mira la cruz, esa es mi más grande prueba
Nadie te ama como yo
Pues nadie te ama como yo
Pues nadie te ama como yo
Mira la cruz, fue por ti, fue porque te amo
Nadie te ama como yo
Tu parte está lista y envuelta, preparada
Cuando veas a una cruz, deja de pensar que fue por tu culpa
Y comienza a entender que fue porque te ama
Sí, sí, sí, limpia las culpas, pero no es el motivo
Somos buenos los católicos para culparnos de mil maneras
Y no, no, esto es…
Lee la letra, vuelve a escucharla, con el texto ante tus ojos.
¿Qué le respondes a Jesús cuando te dice…?
… Cuanto he esperado este momento.
… Yo se bien lo que has vivido
… Yo se bien lo que has sufrido.
… Nadie te ama como yo.
… Mira la cruz, esa es mi más grande prueba.
… Cuando veas la cruz deja de pensar que fue por tu culpa.
… Fue porque te ama.
Permanece en silencio el tiempo que lo desees, repitiendo la frase que más ha alcanzado el tuétano de tu corazón.

Comentarios
Publicar un comentario