Día 22. Leví (Mateo).
Sígnate con el fin de tomar conciencia de hallarte en presencia de Dios, quien habita en todo lugar y tiempo.
Pide al Padre te conceda el don del Espíritu Santo para que así tu oración recorra el camino que el Hijo ha trazado.
Toma la Biblia, ábrela por el capítulo indicado y lee.
“Después de esto, salió y vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros”.
Lucas 5, 27-29.
En silencio pide a Jesús te conceda la gracia, la ayuda, para poder seguirle con prontitud, sin que tus propios pecados y miserias te encadenen a la mesa de tu comodidad.
Mira el vídeo de la vocación de Leví pero en silencio, visualizando el lugar donde discurre la escena:
https://www.youtube.com/watch?v=7j_GBsUqGVc
Vuelve a leer el texto.
“Mateo: ‘Dejándolo todo, se levantó y le siguió’. Con corazón sencillo, abierto, se deja sorprender por la novedad del amor de Dios que le llama. Mateo pone a Jesús por encima de todas las demás cosas”.
Medita sobre el texto preguntándote: ¿Qué dice?, un pecador atrapado por el dinero, se encuentra con la mirada de Cristo, le llama, se levanta liberándose de la avaricia, le sigue y ofrece un banquete; su vida queda transformada de vivir esclavo del poseer a vivir libre desposeyéndose a sí mismo. ¿Qué te dice?, ¿cuáles son tus esclavitudes, tu zona de confort, aquello que te absorbe el tiempo y las energías?
Dialoga con Jesús: ¿Qué le dices? ¿Te sientes libre para cambiar del yo al Tú? Si no es así pídele te mire como miró a Mateo.
Termina con un Padrenuestro.

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