Día 6º. ¿Qué haces aquí?
-Lee estas palabras tomadas de la Biblia.
Al oírlo Elías, cubrió su rostro con el manto, salió y se mantuvo en pie a la entrada de la cueva. Le llegó una voz que le dijo: “¿Qué haces aquí, Elías?”
1 Re 19, 13
Es la voz de Dios que te envuelve cuando, en silencio, experimentas la soledad.
Cuando se estremecen tus entrañas viendo la imagen dolorosa de quien sufre y resuena la palabra de Dios a Caín: “Es tu hermano”.
Es la emoción que en algunos momentos te embarga al recordar el Evangelio o pensar en la vida de Jesús.
Es la inquietud que te impide cerrar los ojos ante el mal, aunque quisieras no pensar en él.
Es la alegría sencilla que, a ratos, hace que se disipen los nubarrones de tu vida.
Es la presencia de Dios que te acompaña día y noche, como un susurro.
Es el Espíritu que te da fuerzas cuando estás a punto de rendirte.
Es la paz interior cuando entras en una iglesia y rezas.
Elías ha huido de Ajab, quien instigado por su esposa Jerzabel ha enviado soldados para que lo maten. En su huida, cuando se halle totalmente deprimido y pida a Dios le mate, Él le enviará un ángel que le confortará y dará de comer. Con este alimento caminará durante cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte Horeb, topónimo con el que se denominaba también el monte Sinaí. Allí después de los truenos y el viento, Yahvé se le aparecerá en forma de brisa.
Pide a Dios el don del Espíritu Santo, la brisa divina, para que te conceda permanecer unos minutos en oración.
Pídele que puedas sentir el paso de Dios por los desfiladeros de tu corazón.
Imagina a Elías, refugiado en la roca, cansado por los cuarenta días de camino, totalmente desanimado y sin esperanza de futuro, sus gestos, el latido de su corazón, la mirada de sus ojos.
Escucha la voz de Dios: “¿qué haces aquí, Elías?”
Léela en primera persona: “¿qué haces aquí?
Respóndele con sinceridad. Ahora Dios te está realizando esta pregunta. Cuéntale, como Elías hizo, tu vida, tus sentimientos, esperanzas. Y escucha. Repite sucesivamente la pregunta y permanece en silencio.

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