Día 21. Ester.


Observa el lugar donde te encuentras, presta atención al continente (la habitación, la capilla, la montaña, el río, la playa,…) y el contenido (cuanto hay en el lugar.

Escucha los sonidos de tu entorno y tu organismo.

Dios lo ha creado todo y lo mantiene en la existencia.

Toda la creación es espejo y eco del Creador.

Sígnate y toma conciencia de la presencia de Dios.

Si tienes cerca una cruz o una imagen religiosa contémplala y pide a Cristo, María o el santo que intercedan por ti para que el Padre envíe el Espíritu Santo, autor del texto que vas a leer.

Toma la Biblia, con solemnidad, ábrela por el libro de Ester 4, 15-16.

Tómala en tus manos, con los brazos en ángulo recto.

Lee el texto pausadamente, consciente de ser Dios quien a través de estas letras está arando tu corazón.

“Ester mandó que respondieran a Mardoqueo: “Reúne a todos los judíos que habitan en Susa y ayunad por mí. No comáis ni bebáis durante tres días y tres noches. También yo y mis doncellas ayunaremos. Después, aunque la ley lo prohíbe, me presentaré ante el rey. Y, si he de morir, moriré”.

Pídele te conceda la virtud de la fortaleza para enfrentarte con los conflictos diarios.

Composición de lugar: una sala de audiencias regia, Ester y un hebreo dialogan. En ella hay preocupación, miedo y fortaleza.

El rey Asuero ha mandado exterminar a todo el pueblo judío porque el tío de Ester, dignatario del reino de Babilonia no ha querido postrarse ante Aman por considerarlo un acto de idolatría. Pide a Ester, a quien había cuidado de pequeña y presentado ante el rey, el cual la escogió como esposa, que interceda ante el monarca. Ester conoce el edicto por el que nadie puede presentarse ante Asuero si no le ha llamado previamente. Ante la insistencia de su pariente decide arriesgar su vida, pero previamente el pueblo y ella han de ayunar y orar. La vocación no es una llamada puntual de Dios, sino cada día. La situación por la que atraviesa le conduce a comprender cual es su misión en la tierra y porque la Divina Providencia le ha conducido al trono de Babilonia. Ester vive el drama con una total confianza en Dios.

¿Cuáles han sido en tu vida momentos en los que has tenido que arriesgar por defender una causa justa?

Lee y relee el texto a fin de descubrir, con la ayuda del Espíritu, el mensaje que Dios tiene para ti. Dialoga con Cristo y termina rezando el Padrenuestro.

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